
No hay mañana,
El mañana solo existe contigo
Y tu mañana no estarás.
Una vez más tiro mi almohada,
Deshago mi coleta y
Rompo a llorar
Pensando que no estarás cuando mire a mi alrededor,
Que solo mis sueños pueden albergar
Tu hermosa figura,
Más, sin embargo, mentirosos lacayos de mi cruel destino
Me enseñan fantasías dulces en las que mis labios
Rozan tus labios, en los que de nuevo vuelvo a verme volar
Bajo el cielo contigo,
Para despertarme después.
Amargo veneno que asesina y asedia
Mi cansado alma arrancándome
Lo único que amo.
Aún eso aquellos sueños son la única forma
De tenerte cerca, pues en ellos tú
Me cojes la mano y la apretas con fuerza
Desde entonces ya no sé si quiero despertarme
O dormir eternamente, puesto que mis sueños
Jamás se harán realidad.
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