
Ahogada, hundida
es una extraña sensación
hasta que la costumbre te engaña
y la tomas por habitual
Es tan amarga...
gritas y nadie habrá para socorrerte,
apenas alguién levantará la vista,
para después apartarla
dejandote en la más profunda y oscura penumbra.
Puedes llorar tanto como quieras,
nadié divisará tus lágrimas,
no habrá alma que cure tus heridas
y calme tus lamentos.
A nadie le importa ya tu sonrisa,
tus ojos cansados de retener sollozos
y mantener apariencias.
¡MENTIROSA!Sólo mientes y mientes,
y aún eso nadie se da cuenta,
a nadie le importan tus falsas formas,
¡No! Aunque echases a llorar nadie se daría cuentaa!
No hay alma que alcance a socorrerte,
no hay ser que pueda salvarte,
tu sólo eres una sombra,
la sombra de una imagen borrosa del pasado,
la pequeña figura de una niña que todavía
llora cada noche bajo su almohada para
que nadie pueda nunca verla.